En el milagro del universo, un tesoro se revela, el cuerpo humano, un templo mágico y sagrado.En el milagro del universo, un tesoro se revela, el cuerpo humano, un templo mágico y sagrado.

Poema:

Agosto, mes de estío y radiante luz,
donde el verano alcanza su máximo apogeo en plenitud.
El sol brilla alto en el cielo azul intenso,
y el calor abraza con dulzura cada espacio extenso.

Las playas y los ríos nos llaman a disfrutar,
sumergirnos en aguas cristalinas y vibrar.
El suave viento acaricia nuestra piel,
mientras dejamos que la alegría nos haga sentir.

En agosto, las tardes se vuelven eternas,
y las noches estrelladas son un sueño sin traba ni ternas.
Es tiempo de reuniones y risas compartidas,
de celebrar la vida en todas sus medidas.

Los campos se colorean con dorados trigales,
y los frutos maduros son un regalo en los bancales.
En agosto, la naturaleza se muestra en su esplendor,
llenándonos de asombro y calma en cada alrededor.

Es tiempo de buscar la sombra de un árbol frondoso,
celebrando la frescura y el reposo.
Agosto nos invita a detenernos y contemplar,
a valorar las pequeñas cosas y agradecer sin cesar.

En este mes, el amor se hace eterno,
se entrelaza con los suspiros y los encuentros tiernos.
Es tiempo de abrazos largos y pasiones encendidas,
de vivir intensamente y enamorarnos en las salidas.

Que en agosto, cada día sea un regalo,
una oportunidad de aprender y de crecer arropalo.
Agosto, mes de sueños y de esperanza,
nos inspiras a vivir con fuerza y templanza.

Que cada amanecer en agosto sea un despertar,
lleno de energía y ganas de caminar.
Agosto, tesoro del verano y la vitalidad,
te agradecemos por brindarnos felicidad.

ATT: Wendy Santiago

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