Después de tantas experiencias algunas triste y otras muy fascinantes, fiestas y banquetes puede surgir un desencanto, un cierto vacío, una perceptible sensación de frustración en los seres humanos no todo es alegría.

Yo que me pase esta navidades en una cama de un hospital si como miles de persona pude darme cuenta de estas cosas que hoy voy a confesar desde mi humilde opinion.

No me gusta ser negativo, pero creo que este tiempo post-navideño suele ser algo “gris”. Después de tantas experiencias fascinantes, fiestas y banquetes con los amigos y familiares puede surgir un desencanto, un cierto vacío, una perceptible sensación de que pude aver sido y no fue, esto podemos comprueba en las caras de tantos jóvenes y miles de ancianos si paseamos la ciudad en donde vivimos, muchos insatisfechos después de días de borracheras y superficialidades, en los ancianos tristes y solitarios, en nuestra sed insaciable de consumismo fácil y baratija.

Les puedo confirmar que (basta ver las enormes filas de las tiendas). Tras la Navidad, volvemos a descubrir que nada material puede llenar el corazón del hombre. La crisis post-navideña nos muestra la sed de infinito. En donde algunos están hoy devolviendo prenda que se compraron en navidad yo es podido ver por lo que hoy confirmo a persona que se pusieron la prenda con etiqueta para volver con el tique a cambiar en los almacenes o tienda.

En este año nuevo es un tiempo para callar y tranquilizer un rato, hacer stop en tu vida y reflexionar. ¡Y que fácil será descubrir que hemos cometido algunos errores! El creer que cosas materiales externas, y perecederas son la garantía de nuestra felicidad. Importas tanto cuanto tienes. Pero hay que comprender que la felicidad, es sentido de nuestra existencia, es algo más interior, más seguro que una felicitación forzada o un abrazo protocolario de gentes que no te miraron la cara en el año entero y nunca preguntaron como te siente.

Y es aquí, en hora que en esta crisis post-navideña cuando se revela el fiasco de la navidad que nos vende el mundo raro “mass media”. Una navidad de regalos, de campanas, de un Papá Noel en Europa o Santa Claus gordito, un tiempo azucarado, de confetis, dulces y regalos. Nada de eso llena porque es un fraude.

Es un Fraude por que dicen la leyenda que Papá Noel, conocido también como Santa Claus, Viejito Pascuero, ​ Colacho, ​ San Nicolás​ o simplemente Santa, es un personaje legendario​ originario del cristianismo occidental, conocido por repartir regalos a niños durante las noches de Nochebuena y Navidad, me pregunto por que si era tan bueno no reparte comida todo el año a los niños que tenemos que tanto necesitan de un plato de comida al día, en esta navidad fueron muchos los niños que no vieron un plato de comida que seguro no le importo un pinche juguete.

Amigo lector que esta leyendo este articulo

Cuando sientas, como yo, hoy esta crisis post-navideña, y si llega la frustración en tu mente y el desaliento, te invito hoy a que veas el pesebre antes que lo quiten, miralo tu solo y en silencio, meditativamente. Todo el amor de Dios, el sentido último de tu vida la encontrarás en una mano frágil, en un cuerpecito débil cual seria la ternura de un niño recién nacido. Ante un niño así, ¿quién puede tener miedo?

“ Creo ha salido el sol, e mas lo confirmo no sólo porque lo veo, sino que gracias a él, veo todo lo demás”

Por: Juan Santana

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