La amenaza de Estados Unidos para el suministro de petróleo abre una vía de asistencia para la isla desde México.
México ha modificado el enfoque de su cooperación con Cuba, sustituyendo el envío de crudo por el suministro de alimentos básicos y otros productos esenciales, en lo que representa un giro significativo dentro de su esquema de ayuda humanitaria hacia la isla.
La decisión, según fuentes vinculadas al ámbito diplomático y comercial, responde a un reajuste en las prioridades de asistencia, con el objetivo de atender de forma más directa las necesidades inmediatas de la población cubana. En los últimos meses, Cuba ha enfrentado dificultades en el abastecimiento de productos de primera necesidad, en medio de una compleja situación económica y de limitaciones logísticas.
El nuevo esquema contempla el envío de insumos como leche en polvo, granos y otros alimentos no perecederos, considerados de alto impacto social. Este cambio también supone una variación en la naturaleza de la cooperación bilateral, que en etapas anteriores había incluido apoyo energético mediante el suministro de hidrocarburos.
Analistas señalan que el viraje podría estar relacionado tanto con factores económicos como con consideraciones políticas y humanitarias. Por un lado, el contexto internacional ha encarecido los costos energéticos y de transporte. Por otro, priorizar alimentos permite a México proyectar una imagen de ayuda directa a la población, en lugar de un apoyo centrado en el sector energético.
Hasta el momento, las autoridades no han detallado públicamente los volúmenes, plazos ni el marco exacto bajo el cual se realizarán los envíos. Sin embargo, se espera que el nuevo esquema de cooperación se desarrolle de forma gradual y esté sujeto a la disponibilidad de recursos y a los acuerdos logísticos entre ambos países.
Este cambio marca una nueva etapa en la relación de asistencia entre México y Cuba, enfocada en aliviar necesidades básicas en un momento de presión económica para la isla.
Por: Sheris Santana
