Quisiera contarles la historia más hermosa que cualquier persona haya escuchado en su vida: mi historia personal. Soy afortunado de tener dos nietos simpáticos que amo tanto como a los otros nietas y nietos . Sin duda, cada uno de ellos tiene un lugar especial en mi corazón.
Mis nietos, Dominic y Esteban, han transformado mi perspectiva sobre el arte. Cada vez que estoy con ellos, siento una chispa de creatividad que me impulsa a crear. Estos momentos de conexión me permiten escuchar palabras y gestos que parecen únicos, como si solo ellos los hubieran tenido en su mente.
Esteban, desde muy pequeño, ha mostrado una curiosidad fascinante por el mundo que lo rodea. Observa todo lo que gira alrededor de un punto, y esta observación me ha sacudido profundamente. Su capacidad de asombro me inspiró a crear varias obras visuales en las que integré la belleza de los abanicos, que representan la diversidad y complejidad que él ve.
Por otro lado, Dominic ha tenido un enorme interés por la lectura desde temprana edad. Me sorprende cómo ha devorado casi todos los libros del Dr. Seuss, lo cual habla de su imaginación y amor por las historias. Su entusiasmo por la lectura no solo le inspira a él, sino también a mí, a seguir explorando la narrativa en mis propias creaciones.
En resumen, quiero que sepan que amo profundamente a mis nietos. Estoy orgulloso de ambos, y no tengo dudas de que la sociedad recibirá algo inmenso de ellos en el futuro. Su esencia y talento son un regalo, y continúan siendo una fuente inagotable de inspiración en mi vida y en mi actividad profesional.
Gracias
Luis Muñoz
www.atelierluismunoz.com
