Un Tsunami político nunca visto en España

España

El vicepresidente pablo Iglesias deja el Gobierno para ser candidato en Madrid y a si el líder de Unidas Podemos ha propuesto a la ministra Yolanda Díaz como vicepresidenta segunda y a Ione Belarra como ministra de la cartera social.

CARLOS E. CUÉ|INÉS SANTAEULALIA

Montauban / Madrid – 15 MAR 2021

Al guionista loco que dirige la política española desde hace varios años aún le quedaba un giro final. Pablo Iglesias deja el Gobierno para competir con Isabel Díaz Ayuso en la Comunidad de Madrid y de paso reunificar todo lo que hay a la izquierda del PSOE. Con esta decisión inesperada, que ha descolocado a todos, algo en lo que Iglesias era especialista, pero llevaba tiempo sin practicar, el líder de Unidas Podemos está haciendo tres cosas muy relevantes. Por un lado sale del Gobierno en su momento más polémico, cuando la coalición vive las mayores tensiones internas. Por otro, se concentra en su especialidad, las campañas electorales, con un enfrentamiento cuerpo a cuerpo contra la máxima representante de la derecha madrileña, y con el intento de galvanizar a la alicaída izquierda de la comunidad, mientras el PSOE ha optado por la apuesta conservadora de Ángel Gabilondo. Y por último, y tal vez más importante para el futuro, Iglesias abre de forma sorpresiva la sucesión en Unidas Podemos, de la que ya se había hablado en varias ocasiones, y coloca a Yolanda Díaz como vicepresidenta y futura candidata en el momento que haya elecciones, algo que en principio no será en 2021, pero sí podría llegar en 2022.

Iglesias inicia así su salida del liderazgo del partido que creó con Íñigo Errejón —al que fuerza ahora a aceptar una candidatura conjunta o ver cómo le derrota en su plaza fuerte—, Juan Carlos Monedero y un pequeño grupo de profesores de la Universidad Complutense, y que ahora se enfrenta al momento más difícil, el que no parece estar logrando superar Ciudadanos: el cambio de la cara más visible. Aun así, ese proceso dependerá mucho del resultado que obtenga Iglesias en Madrid.

Si la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, aprovechó la oportunidad de la moción de censura de Murcia para hacer algo que venía pensando hace tiempo, adelantar las elecciones, Iglesias también aprovecha la ocasión para forzar esa sucesión que parece evidente que ya estaba en sus planes. Y la justificación política no puede ser más sencilla para los votantes progresistas: la necesidad de dar la batalla con todo el caudal político posible para intentar que en Madrid no gobierne el PP con Vox. La campaña ya está hecha.

Iglesias, según fuentes de Unidas Podemos, quería dar un golpe en la comunidad después de que el PSOE renovara a Gabilondo e intentó que el ministro de Consumo, Alberto Garzón, aceptara ser el candidato, pero ante el rechazo de este último ha decidido echar toda la carne en el asador, presentarse él mismo y precipitar así su sucesión en Yolanda Díaz, una ministra que no es miembro de Podemos, ni siquiera de Izquierda Unida, y que solo mantiene su militancia en el PCE, pero ha logrado una muy buena imagen pública con su gestión en Trabajo y los ocho pactos que ha alcanzado en estos meses con la patronal y los sindicatos.

Todo se ha hecho al estilo Iglesias: en secreto, con impacto, y con un vídeo en las redes, como cuando anunció en julio de 2019 que renunciaba a estar en el Gobierno si a cambio el PSOE aceptaba la coalición que pedía Unidas Podemos. “Madrid necesita un Gobierno de izquierdas y creo que puedo ser útil. Lo he estado meditando mucho y hemos decidido que, si los inscritos quieren, voy a presentarme”, ha asegurado en un vídeo difundido después de que La Vanguardia adelantara la información.





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